Cuatro de cada 10 jóvenes apuntan que “la falta de educación” es el principal elemento que influye en la violencia de género; cinco de cada 10 jóvenes perciben que la violencia de género en España ha aumentado; 6 de cada 10 creen que la violencia de género es un problema social grave; ellos justifican en mayor proporción que las mujeres este tipo de violencia. Estos datos son algunos de los resultados del “Informe Juventud y Género 2019. Violencia y Acoso”, del Centro Reina Sofía Sobre Adolescencia y Juventud de Fad (2019).

JustificacionesChicosChicas
“Siempre ha existido, es inevitable”21%16,6%
“no existe, es un invento ideológico”11,9%5,7%
“Si es de poca intensidad, no es un problema para la relación de pareja” 11,9%4,8%
“Es algo habitual en el seno de una pareja” 11,1%7,4%
“Es un problema social muy grave”54,2%72,4%

Fuente: “Informe Juventud y Género 2019. Violencia y Acoso”, del Centro Reina Sofía Sobre Adolescencia y Juventud de Fad (2019).

Además, sólo el 12,5% de jóvenes no reconoce -o dice no conocer- ninguna situación de violencia de género en su entorno. En el resto de los casos, el 79,8% de jóvenes afirman reconocer diversas situaciones de violencia.

Esa idea de que “falta educación” que señalan como factor que influye en la violencia de género, complementa lo que ya apuntaba el estudio “La evolución de la adolescencia española en la igualdad y la prevención de la violencia género” (2014), de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, que señalaba que un 40% del alumnado recordaba que había tratado en su centro la violencia del hombre contra la mujer.

El medio más habitual había consistido en la explicación de la profesora (85,6%), anuncios y reportajes (83,6%), jornadas a conferencias (81,9%), la explicación del profesor (78,6%) y los trabajos de equipo en clase (74,4%).

Por otra parte, las formas que más han aumentado con respecto a 2010 son las jornadas o conferencias (71,1% al 81,9%), la explicación del profesor (del 73,3% al 78,6%), y la elaboración por equipos de propuestas propias para la erradicación de este problema (del 51,6% al 59,4%).

La prevención del sexismo y la violencia de género debe hacerse desde el inicio de la socialización si se pretende que sea efectiva y, para ello, estar integrada en el currículo académico, no quedando como una formación de segundo o tercer nivel o incluso extracurricular. Como docentes, tenemos una importante responsabilidad porque el sexismo se aprende desde la infancia, pero la igualdad también.