Finalizamos la primera semana en este MOC en la que hemos tenido la oportunidad de profundizar en el concepto de igualdad. La igualdad de oportunidades, de trato, de resultados… como objetivo común de la sociedad y especialmente de la comunidad educativa, para lograr implementar una educación igualitaria, sin discriminaciones de ningún tipo.

Y es que, de una generación a otra, transmitimos ciertas tradiciones y costumbres que bien podrían ser calificadas como machistas debido a los roles que se han impuesto socialmente. Así por ejemplo, aún puede verse en alguna casa que a la hora de recoger la mesa después de comer, esta tarea se reclame a la hija y no al hijo. Aunque estamos en el camino de cambiarlo, aún queda mucho sobre lo que construir, pues con ello evitaremos posibles actitudes rebeldes futuras que surjan cuando se den cuenta de que no existe igualdad en la familia.

Enseñar modelos educativos (tanto dentro de la familia, la escuela y en la sociedad, el entorno que les rodea), es la pieza fundamental para afianzar el desarrollo en la igualdad desde la infancia. Porque, como ya remarcamos en este MOC, no hay ‘#NiGuerrerosNiPrincesas’, lo que hay son personas que, en libertad deben poder hacer lo que quieran sin ningún límite.

Bajo esta premisa, hemos arrancado una serie de debates, posts y reflexiones en el grupo de Facebook. Hemos valorado los datos en violencia de género, qué pueden reflejar y además hemos charlado acerca de ciertas percepciones machistas en la sociedad.

Acerca de los últimos (y alarmantes) datos en violencia de género el global de participantes ha destacado que no hubiese denuncia previa además de señalar casos por edades. Estas situaciones, ¿por qué se dan? Hay muchas explicaciones pero como comentaba Pedro F. “por desgracia he vivido con una vecina tal situación durante año y medio. No quería denunciarle porque afirmaba que le quería.” o Elena D. que ponía hincapié en el “factor de vulnerabilidad, hijos pequeños o adolescentes que hacen más complicado o que dé más miedo.” como otra posible razón.

Esto ha derivado en un análisis más al detalle de cómo las políticas y medidas actuales pueden o no ser eficaces para paliar estas situaciones. Como comentaba María O. “parece que las denuncias y las medidas de protección a las víctimas son útiles, aunque a veces se lanza la idea equivocada de que no sirve de nada y eso hace que muchas mujeres tengan miedo a denunciar. Creo que la idea más importante que saco de este análisis es que siempre hay que denunciar porque no hacerlo no hace a la víctima correr menos riesgo sino más.”

Sin duda, siguiendo el mensaje de Diego G. “Todo el mundo tiene que concienciarse de lo que está sucediendo en nuestro país para que así podemos formar a nuestros alumnos y darles la mejor educación posible, (…) [también en] valores y formas de comportarse con sus iguales.” O el de Maite A. “Yo creo que la prevención de la violencia de género se tiene que abordar de forma transversal, desde las diferentes áreas y disciplinas del ser humano y la sociedad.”.

Sin embargo, hay lugar para la esperanza. Y como iniciativa, nacida del profesorado participante en el MOC, han lanzado un interesantísimo hilo con canciones para trabajar la violencia de género en las aulas. Bebe, Rozalén… y más artistas te esperan ;).

Pero además, en algo más de una semana, ya han surgido nuevos e interesantísimos debates acerca de los estereotipos o de las diferencias entre machismo y patriarcado. En esta última cuestión, nos parece interesante recuperar esta distinción que puede causar cierta confusión. Como comentaba Lidia F., una de las especialistas de este MOC, en respuesta a preguntas en el grupo, “el patriarcado es el sistema que impone la jerarquía sexual del varón en todos los órdenes (político, económico, religioso y social). El machismo es la cultura producto de ese sistema y, a su vez, lo apuntala.”

En cuanto a los estereotipos, tan ampliamente aceptados socialmente, se ha reflexionado sobre la prensa deportiva, la moda… ¡incluso los dibujos animados! Desde luego, el grupo está animadísimo y cuenta con contribuciones como por un lado, la de Jorge S. en la que, hacemos también autocrítica “Cómo sin darnos cuenta orientamos a los niños y a las niñas hacia unas determinadas actitudes. Y ocurre lo mismo con el uso del lenguaje que tenemos en el aula”. Y por otro, con inquietudes que aún hoy nos siguen sorpresivamente acompañando como lanzaba Zeta quien, se preguntaba acerca de porqué todavía sigue siendo raro ver a chicos u hombres con pelo largo y asociarlos a la feminidad. Y tú, ¿qué opinas al respecto?, ¿crees que es raro?

Por último, en el intenso debate que estamos teniendo para celebrar el Día del Niño y de la Niña del pasado 30 de abril hacíamos una lluvia de ideas con las acciones en coeducación que han tenido los coles del profesorado participante. Entre las respuestas hay proyectos transversales como el de ‘Diez meses, diez causas’, talleres de pintura involucrando a familias, teatros o cuentos en Primaria, visibilización de figuras femeninas en el contenido de la materia… ¡Muchísimas ideas! Por eso, si aún no te has unido al grupo… ¿a qué esperas? Sólo tienes que hacer clic en unirte y contarnos tu experiencia y opiniones.

Con cada aportación podemos aprender y enriquecernos mutuamente. Además, también puedes seguirnos por #NiGuerrerosNiPrincesas.

Sigamos trabajando por la educación en valores e igualdad.


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