Alcanzamos el ecuador de la formación en seguridad digital y privacidad de los menores reflexionando acerca de la visibilidad en las redes sociales.

El auge de estos espacios digitales para conectar y generar sinergias ha sido indiscutible en los últimos años. Tanto que ya cualquiera sabe qué es WhatsApp o que incluso en alguna ocasión ha participado en algún debate en redes. Pero, ¿realmente somos conscientes del nivel de impacto que producimos cuando participamos en internet?

El nivel de atención y cuidado de nuestras identidades digitales dependerá precisamente de cómo hemos gestionado nuestras huellas digitales, esto es, el rastro que dejamos con nuestras fotografías, nuestras opiniones, nuestras membresía en comunidades, etc. Todo ello conforma nuestros perfiles y la manera en que somos considerados y consideradas por el resto.

Por ello, en el debate semanal hemos planteado hasta qué punto interactuamos con cuidado. Al respecto, Ángel M. Nos comentaba que utiliza “muy poco las redes pero procuro ser cuidadoso con lo que comparto.” Lo que, desde luego, contribuye a tener una reputación sana y fiel al perfil siendo además respetuosa con el resto de personas. Puesto que muchas veces nuestras publicaciones también involucran a otras personas como, por ejemplo, en etiquetados de fotografías. Y éstas pueden ser no deseadas por quien ha sido etiquetado o etiquetada.

No obstante, frente a esta opinión, Lore O. se sincera en el grupo y comenta que se ha “vuelto muy desconfiada”, precisamente por algunas prácticas poco respetuosas pero incluso por términos de uso de algunas aplicaciones y redes.

Porque lo que queda claro, como nos comentaban Soledad S. y Enrique B. es que “la identidad digital no es opcional (…) puesto que de una manera o de otra nos vemos obligados a tener que gestionar asuntos digitalmente.”

Aunque no cabe duda de que, como nos explica Pilar A., al intentar aplicar nuevas estrategias o rutinas de seguridad por ejemplo en cuentas o perfiles de redes haya podido observar cómo esa foto identificativa aparece una búsqueda sencilla en la web. 

Por eso, la ciberseguridad también trata precisamente de gestionar(se) con todas la cuentas que proporcionan nuestros datos a servicios de terceros o que implican la compartición de información sensible. 

Para avanzar en este camino especialmente con los y las menores os recomendamos una lectura pausada de los siguientes artículos de is4k en los que recoge prácticos consejos que podemos aplicar para crear identidades digitales positivas:

Seguro que ya aplicabas algunas de estas estrategias pero siempre es buen momento para seguir trabajando en la ciberseguridad en casa.