Algo más de una semana de formación y el grupo de Facebook de este MOC ¡no para de crecer! Seguimos sumando docentes al debate y la reflexión conjunta pero además, el grupo se ha enriquecido ampliamente con las contribuciones que se han ido realizando en estos días.

Trabajar en la coeducación, en la igualdad y la prevención de la violencia de género en el plano educativo implica también conocer los datos que nos representan actualmente para poder identificar las problemáticas que nos abordan. Y entre ellas están las cifras de violencia de género en este año que, según el profesorado participante en este MOC son escalofriantes, destacando entre otras cuestiones:

  • La falta de denuncias previas y los motivos por los que no se habían realizado, como planteaban Rosana M, Ana PG, Noelia BM, Flori N o Mónica AB.
  • La cantidad de trámites a los que las víctimas deben enfrentarse en el momento de la denuncia como han destacado Silvia T, Mamen G o Ana Cristina M.
  • Las edades de las personas maltratadoras decían Virginia GC o Rocío PP.

No cabe duda de que es una cuestión pendiente que incluso tiene su fuerte impacto en el rendimiento escolar y en el desarrollo madurativo del alumnado, como indican varios estudios publicados.

En base a este conocimiento del estado de la cuestión, ha habido valoraciones y propuestas de cómo desde el campo educativo podemos contribuir a trabajar por y para la igualdad dentro y fuera de las aulas. Es el caso de Mila MG quien, desde su perspectiva como orientadora en su centro educativo, plantea la necesidad de “contar con un plan de igualdad en los centros, elaborado por consenso entre la comunidad educativa”, haciendo hincapié en la evaluación en el centro de “aspectos como el lenguaje que usamos a diario, el de los libros de texto, los contenidos que elaboramos, el uso de espacios comunes, la composición del equipo directivo, el personal de comedor, etc” y sumarlo a “una evaluación periódica” para no desfocalizar el objetivo de estos planes.

Cuestiones de las que también habla Cristina M. que considera que “como docentes podemos aportar nuestro granito de arena (…) [y para ello] enseñar y reforzar el respeto (…) y dar herramientas alternativas a la violencia para poder resolver los conflictos del tipo que sean.” Y enfocado en esta idea, es la que propone Laura MP que invita a trabajarlo “en nuestras aulas [con] dinámicas y actividades basadas en la igualdad [como por ejemplo] cada vez que oigamos o veamos una noticia y el tema salga en clase, no dejarlo pasar.”

O, iniciativas más globales como la que nos comparte Gema B. quien nos comenta que en su instituto “se ha creado un punto violeta que visibiliza y fomenta este camino hacia la prevención de la violencia de género” que además se podrían complementar, como sugiere, “ con charlas en las sesiones de tutoría.”

Y profundizando algo más allá sobre esta necesidad formativa en las aulas, se ha valorado de forma desigual la posible inserción de la igualdad como materia formativa en el currículo escolar como planteábamos en el anterior artículo de este blog.

Por un lado, hay una visión que aboga por no incluirlo como una materia como tal, sino que más bien lo concibe como algo transversal y que puede impartirse directamente en las materias ya existentes. En este sentido, Eva G. comentaba que ella suele mostrar “la desigualdad (…), los datos de la brecha salarial, los gráficos de porcentajes de amas de casa, mujeres que hayan dejado los estudios, el progresivo acceso de las mujeres al mercado laboral” como información, sin distinguirla del resto. En este sentido, de forma unánime sí se ha reivindicado por ejemplo, la presencia de las mujeres y su reconocimiento en las materias, libros de texto para que no se distinga del papel de los varones.

Por otro lado, hay una visión que sí opta por una inserción más clara en el currículo escolar. Así lo reflexiona Javier G. que sí ve “necesario incluir la igualdad de género como un contenido a trabajar” pero más allá de “fechas relevantes como el 8 de marzo”, “sería interesante que apareciese de manera transversal en todas las asignaturas para terminar de eliminar las barreras.” 

Por ahora no existe esta materia, pero desde luego es algo que debe involucrar a toda la comunidad educativa como indica Alejandro GR que recuerda que “habrá que hacer más hincapié en saber en lo que estamos fallando” para que la igualdad sea una realidad.


Eso sí, una última conquista muy celebrada en el grupo en Facebook, el trabajo que se hace para acabar con los estereotipos en los juguetes para que, como decía Mª Carmen N cuando imparte su materia de Educación Física, acabemos con prejuicios como el que nos comenta: “trabajamos el salto a la comba, reparto combas para niños y niñas, alguna vez, algún niño ha dicho que eso era un juego de niñas”.