Es probable que en algún momento hayas leído o escuchado noticias referidas a encuestas a adolescentes en las que se les pregunta acerca de sus hábitos amorosos en sus primeras relaciones sentimentales. Rutinas como mirar el móvil de la pareja, saber en todo momento dónde se encuentra, etc. son algunas de las costumbres que se han recogido en este tipo de estudios y que desvelan ciertos comportamientos tóxicos que son necesarios revisar.

Se trata de una etapa en la que es fácil confundir amor con apego, o creer que sentir celos es sinónimo de más pasión en la relación. Y que la relación pueda evolucionar a momentos en los que incitar a la pareja a aislarse de otras relaciones o amistades, a sufrir cambios de ánimo inesperados, etc. que pueden terminar deteriorando la relación y generando hábitos destructivos que son reflejo, probablemente, de inseguridades dentro de la pareja.

Cuestionar la vestimenta, cosificar y menospreciar la opinión de la pareja, poner en duda amistades, reclamar atención todo el tiempo, etc. son actitudes que no pueden normalizarse y para ello, el mundo de la educación tiene un papel esencial como parte instructiva en el desarrollo y madurez de la adolescencia.

Es por eso que, en este MOC de ‘Educar en la igualdad: Prevención de la violencia de género’, trataremos este tema desde además, cortometrajes muy didácticos que pueden servir como material de clase.

En el aula, y especialmente en los momentos de tutoría, se puede abordar esta problemática desde diferentes actividades o talleres como por ejemplo:

  • Celebrar San Valentín como un día del amor libre y respetuoso.
  • Teatro o juego de roles con casos ficticios fácilmente identificables por el alumnado.
  • Dinámicas para potenciar el amor propio.
  • Escribir cartas de amor entre compañeras y compañeros destacando los puntos fuertes.
  • Mural o buzón anónimo  de ayuda mutua entre compañeras y compañeros.

Desde luego si en el aula hay alumnado que debe justificar cada acción que hace o decisión que toma con su pareja, ésta es susceptible de valorar hasta qué punto puede haber toxicidad en la relación.