Es posible que alguna vez te hayas topado en Internet con unas fantásticas imágenes, que te vendrían muy bien para acompañar un artículo que te han encargado. Puede que en alguna ocasión te hayas planteado colgar en tu blog unos textos que creó y te pasó una compañera de departamento o hayas considerado la posibilidad de repartir en clase las copias de un artículo o trabajo que has descargado de Internet. 

¿Estas imágenes y textos son obras protegidas por derechos de propiedad intelectual?

Pues si nos encontramos ante creaciones originales podemos afirmar que se encuentran protegidas. Por tanto, sus autores ostentan derechos de propiedad intelectual sobre las mismas.

¿Desde cuándo están protegidas? ¿Cómo se protegen?

Las creaciones originales quedarán protegidas por el solo hecho de su creación. A partir de la creación se atribuye al autor la plena disposición sobre sus obras y el derecho exclusivo a su explotación, sin más limitaciones que las establecidas en la Ley.

¿Y qué quiere esto decir?

En primer lugar, que estas obras gozan de protección sin que se requiera el cumplimiento de ninguna formalidad, cualquiera que sea la forma o modo en la que se expresen. Es lo que se denomina Principio de protección automática.

Por tanto, las obras están protegidas, aunque no sean objeto de registro o depósito. Las obras también quedan protegidas aunque no se divulguen (por ejemplo, los poemas que escribimos hace tiempo y tenemos guardados en un cajón) o, aunque se divulguen sin incluir algún tipo de mención o reserva de derechos.

Así, aunque las imágenes de Internet a las que antes hemos hecho referencia, los textos de nuestra compañera o los artículos que hemos encontrado en Internet no se hayan depositado en el Registro de la Propiedad Intelectual o se hayan divulgado sin una reserva de derechos, estarán protegidas por los derechos de propiedad intelectual, tratándose de obras originales.

En segundo lugar, el hecho de que estas obras se encuentren protegidas implica que cualquier utilización por un tercero requerirá de la autorización de su autor, salvo que pueda ser de aplicación un límite o excepción legalmente previsto. Además, siempre tendremos que respetar los derechos morales, que se enumeran en el artículo 14 de la Ley de Propiedad Intelectual.

La importancia de la protección de los derechos de Propiedad Intelectual es innegable. Estos derechos protegen el esfuerzo de los creadores, les permite obtener un rendimiento económico de su trabajo creador, estimulan el desarrollo cultural y científico y la creación de nuevos productos, servicios y contenido creativo. 

La mayoría de los estudios del sector ponen de manifiesto el enorme peso que tienen las actividades culturales dentro de la economía española, por lo que la protección de la creación literaria, artística y científica a través de los derechos de propiedad intelectual, resulta indispensable.

Mercedes Morán Ruiz
Abogada en CEDRO. Agente Propiedad Industrial

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